No nacimos para sólo pagar cuentas y morir en el intento.

Hay un mundo allá afuera y merecemos conocerlo. Y es que tal parece que se nos va la vida dándole prioridad a cosas realmente sin importancia, cuando deberíamos estar disfrutando del calor del sol mientras saboreamos un gelato en Florencia o conquistando la montaña nevada más alta de toda Europa. Si sentiste un pinchón en el corazón leyendo esto, es porque estamos en la misma ruta y es momento de dejar todo lo que estás haciendo y sumergirte en la aventura de volar al otro lado del charco de una vez por todas y descubrir 16 ciudades, 10 países en 26 días en Europa éste verano. ¡Comenzamos!

1. Londres lo tiene todo

Todo lo que te han contado de Londres es verdad. Su gente es correcta, educada y visten bien. Pero también está el Londres urbano, artístico y multicultural. Un barrio imperdible es el Camden Town, donde te sentirás muy local probando la comida callejera. Dicen que si no te toca ver llover en Londres no lo conociste bien. Así que si te toca ver llover no te preocupes pues tienes un montón de cosas que descubrir porque Londres tiene lo mejor en museos y monumentos. Además de descubrirlo de noche recorriendo la plaza de Picadillo Circus y Trafalgar Square.

2. París siempre es una buena idea

París es una ciudad que consigue que los tangos suene más hermosos a orillas del Sena, que el gótico reluzca más que en ningún lado y que hasta un cabaret se convierta en un ícono. París es capaz de todo y eso hay que vivirlo en las propias carnes. Su Louvre, su Notre Dame, su Ópera, su Barrio Latino, sus caracoles y su sopa de cebolla. París es un destino que se vive en primer plano con la vista, tacto y gusto. Es el destino por excelencia para los soñadores, la meta con la que se compara todo lo demás y uno de esos destinos a los que volver no es una terapia, es más una obligación por lo inabarcable que es.

3. Ámsterdam, más allá de barrios rojos y hojas verdes.

Puede que al soltar el humo de la boca en alguna de esas cafeterías se acaben las preguntas y sobren las razones para visitar Ámsterdam. Pero además de barrios rojos y risas verdes, ésta ciudad se disfruta lento, pedaleando, dando un sinfín de paseos en bicicleta rondando por sus canales tan señoriales y prósperos. Y luego están ese museo Van Gogh o ese Rijksmuseum para las tardes de nubes negras que hace que se vuelva de Ámsterdam en la tarde perfecta. Aquélla que imaginaste tantas y tantas veces.

4. Berlín

Cuando visitas Berlin te dan ganas de dejarlo todo y quedarte a vivir ahí. Por su historia innegable, por su calidez de su gente, por el respecto que emanan por todos lados y sobre todo porque puedes ser tu mismo en todos los sentidos. Berlín es sorprendente. Berlín es tan original e histórico que te logras sentir adaptado en un segundo. Todo tan surrealista como cierto. Solo los límites del espacio ponen fronteras a la imaginación de este lugar.

5. Lago Tengersee el mejor secreto de Baviera

Tegernsee es un lago ubicado en el Distrito bávaro de Miesbach, en los Álpes. Es un lugar popular para el turismo alemán. Se encuentra a unos pocos kilómetros de Múnich. Es un lugar muy bello, especialmente en un día soleado. Navegar a lo largo del lago y ver esa naturaleza es tranquilizante. La gente es muy amable y hay infinitos lugares para comer.

6. Praga mi amor

A Praga hay que ir por lo menos una vez en tu vida de ley. Y es que lo que puedes llegar a sentir cuando te encuentras en medio del puente más hermoso de Europa, el Puente de Carlos mientras cae el atardecer es completamente único e irrepetible. Te enamorarás de Praga y desde ese momento tendrás la obligación de volver a saludar nuevamente a tu nuevo amor.

7. La Gran Venecia

Venecia es Venecia y no necesita título adjunto. El gran canal de Venecia sigue siendo el suspirar de todo viajero que se queda mirando a lo lejos el retrato de góndolas, atardecer y cúpulas blancas. Si tienes tiempo libre por la tarde una visita recomendable es conocer la Isla de Burano para probar una de las lasañas más ricas de tu vida.

8. Florencia la favorita

Ciudad favorita por millones de viajeros en el mundo. Y muy merecido el nombramiento. Florencia, es bella, es artística, cultural y romántica. Te encantará poder perderte por sus callejones mientras el olor a cuero predomina en tu nariz. Saludar al David y pasear por la Galería Uffizi que es imponente por fuera. Descubrir los mejores cortes italianos para después mirar el atardecer en la Piazza Michelangelo con vista al Ponte Vecchio.

9. La famosa torre de Pisa

Te sorprenderá descubrir que no sólo es la la famosa Torre de Pisa lo que enamora, si no los monumentos y edificios que lo engalanan. Pisa es una ciudad pequeña que vale una tarde para visitarla y comer una deliciosa pizza con el mayor sazón italiano mientras te preguntas como es que la torre puede mantenerse intacta a través de los años.

10. Roma monumental

El mundo sin Italia sería menos sabroso, menos elegante y menos musical. Y, además, sin Roma, carecería de corazón. Le gusta ser recorrida a pie o en Vespa, una ruta increíble es del Pantheon a la Fuente de Trevi. Te encantará descubrir que es una ciudad que admirar porque es la única ciudad en el mundo que tiene en cualquier esquina un monumento que n cualquier otro lugar sería “El monumento”.

11. La ciudad del Vaticano

La Ciudad del Vaticano, oficialmente Estado de la Ciudad del Vaticano es un país soberano sin salida al mar, cuyo territorio es el más pequeño del mundo. Es tan pequeño que sólo la basílica de San Pedro es un 7 % de su superficie, lo que lo convierte en el territorio independiente más urbanizado del mundo.

¿Te imaginas estar en estas ciudades?

Este tour esta disponible para Verano con Mochileros.com.mx:

Esto fue lo que se vivió en el último viaje:

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